Nos encontramos ante un momento decisivo en lo que a la implantación de energías renovables y su almacenamiento se trata y en el que la involucración de todas las partes es necesaria, desde el ciudadano hasta la gran empresa, incluyendo a los organismos públicos, que posibilitan que las infraestructuras de energías limpias sean una realidad urgente.

El recibo eléctrico del usuario medio se ha situado en noviembre en 115,18 euros, un 68,1% por encima de los 68,50 euros del mismo mes del año pasado. El dato viene incluido en el análisis que, sobre la evolución de la tarifa semirregulada PVPC, ha publicado hoy Facua. La asociación de consumidores pide al Gobierno de coalición que aplique "durante al menos seis meses un descuento mínimo del 50%" a esa tarifa (PVPC), descuento del que quedarían excluidas solo las rentas más altas. El coste de la medida -considera Facua- deberían asumirlo las principales energéticas que operan en España de manera proporcional a sus cuotas de mercado, tal y como sucede ya con el actual modelo de bono social.

El 97% de las empresas ya se ha comprometido a alcanzar un objetivo Cero Neto de emisiones o está desarrollando un plan para alcanzar dicho objetivo. El 82% considera el incremento del uso de energías renovables como ítem crítico para su estrategia de crecimiento. En solo un año el interés de las empresas por la solar fotovoltaica, concretamente, ha crecido más de 15 puntos. Son algunos de los hallazgos que contiene el informe Energy Transition Investment 2021, elaborado por el despacho de abogados Ashurst a partir de una muestra de 992 encuestas realizadas a senior managers "responsables de la toma de decisiones en matería de energía en empresas radicadas en países del G20".

Cerca de 200 personas han asistido hoy a una jornada presencial y online organizada por la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), con la colaboración de Iberdrola, para debatir sobre las oportunidades de la eólica offshore en la transición energética. Los expertos participantes han coincidido en que se trata de una ocasión para desarrollar una cadena de valor a nivel país que permita posicionar a la industria española como referente internacional.

Es una de las varias conclusiones -alarmantes- que extrae la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) de un sondeo que ha realizado entre más de 500 profesionales de su gremio. Según ese sondeo, por ejemplo, el 90,8% de los internistas españoles considera que el cambio climático y la contaminación constituyen "amenazas importantes para la salud". El factor ambiental puede afectar a la salud de sus pacientes, frecuentemente crónicos complejos y frágiles, además de convertirse, o ser ya, un factor de riesgo para el "desarrollo o exarcebación de múltiples patologías respiratorias y cardiometabólicas (que pueden desarrollar otras complicaciones)".