El plan del Ejecutivo incluye deducciones de hasta el 40% en el IRPF si se logra reducir en un 30% el consumo energético con obras de rehabilitación.
 
La rehabilitación del parque residencial español como uno de los motores de la economía sostenible que marcará la recuperación de la mano de los fondos europeos. El Gobierno quiere vestir de verde el Plan de Transformación, Recuperación y Resilencia que debe enviar a Bruselas antes del próximo 30 de abril. Y en este programa, una de las medidas estrella serán las ayudas directas y los incentivos fiscales para animar a los propietarios a conseguir una mayor eficiencia energética de sus viviendas.

Según explican fuentes del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el Ejecutivo recuperará la estrategia de deducciones que desapareció en 2013 con estímulos que oscilarían entre el 20% y el 60% para aquellos propietarios que remodelen sus viviendas con el objetivo de que sean más eficientes. La deducción variará dependiendo del tipo de vivienda y de la obra que se ejecute.
 
Desde el Ministerio indican que habrá dos tipos de deducciones a las que se podrán acoger los ciudadanos. Por un lado, aquellas que afecten a la mejora de la eficiencia energética de la vivienda habitual, con lo que aquí no podrían entrar las segundas viviendas. En este caso, los propietarios podrán obtener una deducción del 20% en el IRPF si logran recortar en un 7% la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda.

En este apartado, sería suficiente con sustituir unas ventanas o la puerta de entrada de la casa particular por otras de mayores prestaciones y mejor aislamiento (también en la caja de las persianas) para frenar la entrada del frío o el calor, y que permitirían a los particulares acceder al programa sin necesidad de llevar a cabo una obra completa de la vivienda.

Si los propietarios van un paso más allá y logran reducir en un 30% el consumo de energía de fuentes no renovables con la rehabilitación, la deducción se ampliaría entonces hasta el 40%. El Gobierno aún no ha concretado cómo se demostrará ese ahorro energético, que en este caso sí requerirá de algo más que un simple cambio de ventanas para acceder al incentivo. La instalación de nuevos sistemas de calefacción o el aislamiento de los muros de la casa (en caso de que sea individual) puede ser una opción para acercarse a ese porcentaje de ahorro que previsiblemente sería más accesible con una remodelación entera del edificio.

La bonificación más suculenta, del 60% en el IRPF, se reserva precisamente para las obras de mayor tamaño, aquellas que afectarían a edificios enteros de uso residencial o a las comunidades de propietarios. Los edificios que podrán optar a este incentivo serán aquellos que con su rehabilitación puedan recortar el consumo de energía no renovable en un 30%, como mínimo.

Los edificios que demuestren que su obra ha mejorado su calificación energética hasta una clase «A»o «B», las dos que lideran el ranking de las siete letras que definen la eficiencia, también podrán acceder al incentivo.

Aunque el Gobierno no ha concretado el tipo de obras que deberían llevarse a cabo, se puede pensar en proyectos de mayor tamaño como el revestimiento de los muros de la fachada del edificio o la instalación de paneles solares comunes en las azoteas, así como de sistemas de ventilación mecánicos. Si al uso de nuevas tecnologías se le añaden fuentes de energía renovable más allá de la solar, como la aerotermia (en la que se utiliza la entrada y la energía del aire para climatizar los espacios), la calificación energética mejorará notablemente.

En la práctica, la deducción para estos casos de edificios enteros se aplicará a cada propietario sobre las cantidades que se hubiesen abonado por la obra.

Según explican desde el Ministerio de José Luis Ábalos, para cubrir esas deducciones fiscales se han reservado 450 millones de euros, que se irán utilizando según sea necesario, dentro de los 6.820 millones de los fondos europeos que se destinarán a la rama de 'rehabilitación y regeneración urbana' dentro del Plan de Recuperación. De esa cifra total, 1.000 millones de euros irán destinados a la edificación de vivienda social.

Se trata de la segunda partida más importante del programa, solo por detrás de los 13.200 millones planteados para la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada.

La idea es que estos incentivos fiscales se combinen con ayudas directas, de entre el 35% y el 70% del coste de las obras, con las que el Ejecutivo pretende 'premiar' a los propietarios más ambiciosos en términos energéticos. Estas ayudas directas llegarían al 100% para barrios enteros en riesgo de exclusión social.

Bajo esta premisa, si un edificio logra acceder a una rebaja fiscal del 60%, con una ayuda directa del 35%, implicaría que el 95% del coste de la obra quedaría cubierto con las medidas.

Fuente:https://www.canarias7.es/economia/vivienda/gobierno-plantea-deducciones-20210421141859-ntrc.html