En los últimos tiempos todos los fabricantes de módulos fotovoltaicos parecen librar una carrera para ver "quién lo tiene más grande”. Hablamos del tamaño de los paneles. Sobre el papel, parece que las ventajas superan a los inconvenientes. Pero algunos expertos creen que los módulos de más de 450 vatios suponen, por su tamaño y potencia, mayores costes y retos en toda la cadena profesional. Y hablan de sus “consecuencias ocultas”.
 

Las nuevas grandes potencias en paneles solares conllevan en este momento tecnológico un significativo aumento en su tamaño que excede los estándares actuales. Además, el aumento de los valores eléctricos hace que muchos fabricantes de inversores tengan que adaptar sus modelos o sacar nuevos. Todo ello supone un salto cualitativo que genera consecuencias para toda la infraestructura desarrollada actualmente por instaladores y distribuidores, frente a las que el sector debe elegir las opciones que permitan a los profesionales realizar su actividad de la forma más optimizada a la realidad del día a día. El distribuidor fotovoltaico Techno Sun ha analizado a fondo las que denomina “consecuencias ocultas” de esta apuesta por tamaños grandes.

“Cuando pensamos en los costes asociados a los paneles solares se tiene la concepción de que cuanto más grande es el panel, mayor potencia, y por tanto, más económico. Esta idea es errónea al olvidar otros factores indirectos, resultado de la evolución del sector a lo largo del tiempo, y que impactan en gran medida en el precio final de compra e instalación –explican desde Techno Sun–. De hecho, los paneles que mejor relación tienen de potencia /coste no son los de mayor tamaño. Y menos aún para las pequeñas instalaciones, las que más sufren y más se complican por el uso de paneles de gran tamaño. En estos casos, los costes globales óptimos se producen con tamaños menores a 2,1 metros”.

Se puede hablar de tres tamaños predominantes de módulos:
• Pequeños: de menos de 1,50 m de altura y 72 células.
• Medianos: en torno a los 1,70 m de altura y 120 células.
• Grandes: paneles en torno a los 2 m de altura y superiores (se pueden encontrar ya de hasta 2,40 m) y un número variable de células dependiendo de su tecnología.

Además de la altura de los paneles, tenemos que tener en cuenta que a mayor tamaño, mayor peso. Otro de los factores fundamentales y que afectará a los costes adicionales. El peso se verá aumentado ya no solo por la altura, sino también por el grosor del marco. Y si a esto se añade la tecnología bifacial, que se está implantando cada vez más, debemos aumentar aún más el peso.

¿Cómo se calculan los costes adicionales de un panel solar grande?

Según Techno Sun hay 9 factores clave que repercutirán en su valor: instalación, transporte, maquinaria especializada, estructura, compatibilidad del inversor, potencia y superficie, mantenimiento, renovación y sustitución y, por último, almacenaje.

• Instalación

A la hora de instalar un panel solar hay que tener en cuenta cómo de sencillo va a ser instalarlo y manejarlo. Un panel de tamaño grande con 1×2 metros o más y un peso aproximado de 30 kg dificulta el manejo de estos por parte de una sola persona, y exige un mínimo de dos personas para afrontar su manipulación. Además, según cómo sea el acceso al lugar de instalación es probable que haga falta una tercera persona, o maquinaria especial, para elevar un panel más grande y pesado del que habitualmente se trabaje.

Sin embargo, en un panel que consideremos mediano, con una altura y peso más cercano a los usos vigentes del sector, puede llegar a ser manejado por una única persona en gran parte del proceso. Esto implica que en cada instalación estamos ahorrando los costes de un trabajador adicional presente la mayor parte del tiempo, con una reducción considerable de los costes de instalación final.

• Transporte

Muchas veces pasa desapercibido, “cuando en realidad es uno de los factores que puede llegar a encarecer notablemente el precio final del producto puesto en el sitio”, apuntan desde Techno Sun. Hay que tener en cuenta que si el tamaño del panel es grande, serán necesarios más viajes para transportar todo el material para realizar la instalación, o un vehículo más grande, puesto que este ocupa mayor volumen de transporte.

Por ejemplo, si tenemos como referencia una furgoneta típica de instalador, con un panel grande queda poco espacio para otra cosa que no sea el palet de paneles, ya que no puede situarse encima ningún peso para evitar dañar las células. En cambio si se trata de un panel mediano, quedaría espacio para otros elementos de la instalación como el inversor, batería o simplemente las herramientas que vayamos a usar.

Pero esto aún se hace más claro si cogemos como referencia un camión pequeño. En la caja de este podemos llegar a introducir hasta tres palets de paneles medianos, pero tan solo es posible encajar uno de los paneles grandes. Esta relación de 3 a 1 puede ser determinante a la hora de calcular cual es el coste de la instalación en medio de transporte y números de viajes al emplazamiento.

• Estructuras de soporte

Otro elemento que se debe tener en cuenta relacionado con el tamaño de los paneles solares es la estructura que los sujeta en la instalación. Que vendrá determinada por su tamaño: no es lo mismo sujetar un panel de un 1,70 m y 20 kilos que uno de más de 2 metros y 30 kilos de peso. En las estructuras actuales se sujetan los paneles con dos raíles, y cuatro puntos de anclajes laterales. Sin embargo, en el caso de los paneles de mayor tamaño, si no queremos que los paneles solares sufran posibles daños, se deberían instalar con tres raíles en vez de dos (un raíl adicional en el centro) y con seis puntos de anclaje, para asegurar su estabilidad.

Si instalamos el panel solar como es debido, los costes serán mayores, al tener que contar con mayor cantidad de estructura que colocar, con el correspondiente aumento de tiempo y dinero invertido en materiales. Si por el contrario el instalador se arriesga a instalarlo como si se tratara de un panel de menor tamaño, el riesgo de malfuncionamiento o daños aumenta, resultando en aumento de costes debido a la mala instalación que perjudica la durabilidad del producto.


• Compatibilidad corriente máxima

A la hora de elegir un inversor para una instalación solar deberemos tener en cuenta que cuanto mayor sea la potencia de los paneles, menos inversores serán compatibles con los mismos, llegando a tener que elegir inversores de grandes capacidades si queremos instalar paneles solares de más de 500 W. Esto es debido a la relación entre la corriente máxima de salida de la placa solar y la corriente máxima de entrada del inversor.

Los paneles solares de más de 505 W tienen un corriente máxima de salida que puede superar los 17A, mientras que los paneles entre 480 W y 505 W oscilan entre los 11,5 y los 12A, los módulos de entre 430 W y 480 W se encuentran entre los 10,5 y 11A, y los menores de 430 W están por debajo de 10A. Esto se traduce en que más del 40% de los inversores del mercado no están preparados para los paneles de más de 505 W y los que lo soportan, son usualmente para grandes instalaciones. A su vez, alrededor de un 30% de los inversores del mercado no soportan paneles de más de 450 W.

La actualización de paneles en instalaciones antiguas por otros de mayor potencia se traducirá en la necesidad de sustituir también el inversor. Al mismo tiempo, los costes aumentarán en las instalaciones nuevas con paneles de grandes potencia al tener que optar por un inversor más grande y caros con capacidad de soportar dicha corriente máxima.

• Potencia y superficie

La creencia popular es que cuanto mayor tamaño mayor potencia tendrá nuestra instalación. Pero no es del todo cierto, porque uno de los factores clave es el espacio y la superficie disponibles. Si bien, un panel grande tiene más potencia que uno mediano, la versatilidad de tamaño del segundo puede permitir instalar más paneles.

Por cada dos paneles medianos tendremos tan solo espacio para uno grande, por cada tres medianos nos cabrán dos grandes, para cuatro tres, para cinco de uno cuatro del otro, y para seis del primero tan solo cuatro del grande. Y estamos hablando de poder instalar mayor potencia en una misma superficie.

• Mantenimiento

Tanto si un panel necesita mantenimiento o reparación, su tamaño es un factor determinante para el coste. La reparación y el mantenimiento de los paneles más grandes resulta más complicado, debido a la dificultad para manejar los mismos, por lo que al igual que ocurría con la instalación, es probable que sea necesario más personal, y por tanto más coste en salario de trabajadores. También perderemos más potencia total en la instalación si se estropea un panel grande de más potencia que uno mediano.

• Renovación y sustitución

La alta durabilidad de los paneles solares de calidad hace que estos perduren en el tiempo y que sólo algunos fallen. El cambio de un panel por rotura, desgaste por el paso del tiempo, o deseo de ampliar potencia en una instalación existente, implica en el caso de instalaciones de los últimos años que los paneles convivientes sean de un tamaño medio de alrededor de un 1,70 m. En estos casos es frecuente que el cliente no quiera cambiar de tamaño porque se rompe la estética de la instalación que ya tiene. Además, la estructura existente será habitualmente de dos raíles y no estará preparada para placas solares de mayor tamaño. Y si es necesario sustituir una placa solar por otra, le resultará más caro una de mayor tamaño y potencia, que otra menor. Por el coste del módulo en sí y por el de su instalación  transporte.

• Almacenaje

Al igual que ocurre con el transporte, a mayor tamaño, mayor coste de almacenaje. Este detalle logístico puede ser crucial puesto que no es lo mismo poder almacenar en un mismo lugar dos palets que uno. Para un profesional tener menor stock implica que será necesario realizar un mayor número de pedidos según consuma existencias, y a mayor número de pedidos, mayor coste asociados a estos.

Conclusión

“Si se busca la mejor relación final entre potencia y precio, aconsejamos optar por paneles medianos antes que por paneles grandes. Gracias al ahorro en los costes derivados del menor tamaño, el coste por panel a lo largo de toda la cadena de suministro e instalación será más bajo y acumulativamente se habrá ahorrado en gastos y un margen de negocio sostenible con la realidad del sector profesional”, concluyen desde Techno Sun.

Entre los fabricantes también hay quien piensa que el tamaño importa… solo hasta cierto punto. Según Hongbin Fang, director de Marketing de Productos de LONGi, “un módulo más grande y más potente no es necesariamente mejor porque, además de pensar en los procesos de fabricación de obleas, células y módulos, hay que tener en cuenta también aspectos como el transporte, la instalación y la integración de sistemas”. Precisamente lo que apunta Techno Sun.