España se ha convertido en el octavo país del mundo con mayor potencia instalada de este tipo, pero tiene por delante el reto de fomentar el uso de renovables más allá del sistema eléctrico

Ni siquiera la llegada de una pandemia mundial ha podido frenar el desarrollo de las energías renovables. De hecho, según un informe elaborado por la Agencia Internacional de Energías Renovables, a finales de 2020 España ya contaba con 59.108 megavatios verdes instalados, convirtiéndose así en el octavo país con mayor capacidad renovable del mundo.


Sin embargo, todavía quedan muchos obstáculos que sortear en el camino hacia la descarbonización total de la economía. Uno de los más importantes es conseguir que las renovables no sólo se utilicen para generar energía eléctrica, sino que su uso se generalice en sectores como el transporte, la industria o los sistemas de calefacción de los hogares, que figuran entre los grandes consumidores energéticos (y destacan entre los más contaminantes).

Y es que, poco a poco, a base de instalar megavatios año tras año, las energías limpias se están convirtiendo en las protagonistas del mix de generación eléctrica. Es más, según los últimos datos de Red Eléctrica de España (REE), en el mes de marzo, el 53,7% de toda la electricidad producida en España provino de fuentes renovables, un 14,2% más que un año antes. En cuanto a las fuentes verdes que más aportan al sistema, la eólica mantiene el liderazgo (con el 25,5% del total de energía generada) y la siguen la hidráulica (16,9%), la solar fotovoltaica (7,5%) y la solar térmica (1,8%).

Es especialmente reseñable el crecimiento de la energía solar en todas sus formas, ya que en apenas un año ha aumentado su aportación al mix más de un 50%. Marina Serrano, presidenta de Aelec (Asociación de Empresas de Energía Eléctrica), asegura que el crecimiento exponencial de la energía solar se debe a que sólo en 2020 se instalaron 2.800 megavatios en plantas fotovoltaicas, además de que las condiciones atmosféricas han sido favorables.

La realidad es que, aunque esto es una carrera de fondo, el futuro es alentador: «En los últimos años estábamos en torno a un 40% de producción eléctrica renovable, pero en 2020 la cifra se incrementó hasta el 45% y en 2021 esperamos alcanzar el 54%. Estamos en un camino de crecimiento y las renovables se van a seguir consolidando», cuenta.

Cumplir los objetivos europeos

No hay otra opción válida ya que 2030 está señalado en rojo en el calendario. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha establecido que, para cumplir con las directivas europeas, dentro de una década el 74% de la electricidad generada tendrá que provenir de fuentes renovables. Un objetivo que Serrano considera «ambicioso pero alcanzable», sobre todo si se eliminan trabas administrativas para las empresas del sector y se potencian las subastas de renovables.

Pero esta situación tan favorable en el plano de la energía eléctrica choca con una realidad muy diferente si se analiza el mix de energía final del país. Es decir: de dónde proviene la energía que consume la sociedad en todos sus ámbitos. Porque la electricidad es sólo una mínima parte del día a día, pero el transporte, la industria o la calefacción de los hogares y las empresas son grandes consumidores de energía y son sectores muy poco electrificados.

Eso hace que los productos petrolíferos sean los que más peso tienen todavía en el mix energético final. En ese sentido, Francisco García Lorenzo, director técnico del máster en Energías Renovables y Mercado Energético de EOI y consejero delegado de Wedge Global, recuerda que el 60% de toda la energía que consumimos en España proviene del gas y el petróleo. Por eso, «uno de los grandes retos que tiene el país es potenciar las renovables más allá del sistema eléctrico», sentencia. Eso permitiría acabar también con la dependencia energética de España.

La compañía australiana Carnegie Wave Energy ha dado un paso más y está obteniendo energía de las corrientes marítimas con estas boyas gigantes ancladas debajo del mar.
La compañía australiana Carnegie Wave Energy ha dado un paso más y está obteniendo energía de las corrientes marítimas con estas boyas gigantes ancladas debajo del mar.jasper junien

Las renovables más desarrolladas hasta ahora y con mayor proyección son la eólica y la solar (sobre todo la fotovoltaica), pero el portavoz de la EOI hace hincapié en que se está dejando de lado otra fuente que podría tener un gran potencial en un país como este: la energía marina en sus múltiples variantes. Esto contempla la generación de energía a partir de las olas del mar, pero también la instalación de plantas eólicas flotantes. «Tenemos más de 7.000 kilómetros de costas y el mar representa el 70% de la superficie de la Tierra, pero es la gran renovable que falta por conquistar», recalca.

Retos y oportunidades

En lo que sí hay unanimidad en el sector es en que los fondos Next Generation EU van a ser un acicate para el desarrollo de las renovables. En los próximos tres años España recibirá más de 72.000 millones de euros de este plan europeo de ayudas post Covid y el Gobierno ya ha anunciado que dedicará el 37% de esos fondos a proyectos que favorezcan la transformación energética de España. Así, se espera que sea una gran oportunidad para poder acelerar el desarrollo de renovables y lograr los objetivos marcados en el PNIEC antes de 2030.

Desde Engie España, cuyo modelo de negocio está muy orientado al desarrollo de renovables, confían en que esos fondos se invertirán «en más movilidad verde, hidrógeno, biogás, automatización y gestión digital en redes de distribución eléctrica e I+D+i para renovables poco maduras, entre otros proyectos». Además, hacen hincapié en que de unos años a esta parte las renovables han ganado en eficiencia y competitividad y están despertando un gran interés por parte de los inversores. Tanto es así que, según un ránking elaborado por la consultora EY, España es uno de los diez países más atractivos en los que invertir en energía verde.

Pero no sólo hay que pensar en las oportunidades que generarán las ayudas europeas. El país también tiene que sortear una serie de obstáculos para seguir creciendo en este ámbito y uno de los más importantes es favorecer la I+D+i. Así lo asegura García Lorenzo ya que, en su opinión, es «vergonzoso» que España apenas invierta el 1,2% de su PIB en investigación y desarrollo mientras la media europea es del 2,3%.

Las renovables son energías intermitentes (ya que dependen de que haya sol y viento) y almacenarlas en muy complicado. Por eso, sin una apuesta clara por la I+D+i, será imposible desarrollar tecnologías que ayuden a resolver estos problemas. «Hace falta trabajar en tecnologías de almacenamiento que permitan distribuir la energía generada a lo largo del día. Ese es el gran reto: aprovechar el potencial del país en renovables para también ser líderes en la gestión de estas energías», reflexiona Mercedes Español, directora de desarrollo de Negocio y M&A de Grenergy.

Llegan las primeras centrales híbridas

En cualquier caso, pese a la escasa inversión como país en I+D+i, hay algunas compañías que están intentando solventar el problema de la intermitencia, como EDP Renovables (EDPR), que va a instalar las primeras centrales híbridas eólicas y fotovoltaicas en España.

Normalmente, una planta solar o eólica estándar está en funcionamiento en torno al 30% de su vida útil, que es cuando hay sol o viento. Y, con esta iniciativa, lo que van a hacer es instalar parques eólicos al lado de fotovoltaicos, aprovechando la misma línea de evacuación. Así, cuando haya sol, un mismo parque podrá verter a la red energía fotovoltaica y, cuando haya viento, eólica.

«Los parques no siempre están en funcionamiento porque hay muchas horas del día en las que no hay viento o sol. Con las plantas híbridas maximizas su uso y, en vez de enviar energía a la red durante un 30% del día, consigues hacerlo durante un 50% o un 60%», cuentan desde la compañía. Además, se puede conseguir abaratar las energías renovables, ya que al ser parques con una única línea de evacuación los costes de producción son mucho más bajos.

Fuente:https://www.expansion.com/especiales/2021/06/05/60b8c916468aeb113e8b4573.html