La inclusión de criterios sociales, económicos y ambientales para la concesión de puntos de acceso a la red eléctrica que recoge el RDL 12/2021 es una buena noticia para el mantenimiento renovable y, por extensión, para la gestión de activos, porque son actividades de largo plazo y muchas tareas se realizan por personal en la proximidad de las instalaciones. Es un artículo de Alberto Ceña y Alejandro Guillén, secretario general y director técnico, respectivamente, de la Asociación de Empresas de Mantenimiento de Energías Renovables (AEMER).

Los proyectos renovables viven un momento histórico con gran cantidad de empresas interesadas en invertir en nuestro país, lo que ha provocado, por ejemplo, que antes de la fecha clave del 1 de julio, final de la moratoria regulatoria, los permisos de acceso otorgados solo por Red Eléctrica de España (REE) ronden tres veces los objetivos del PNIEC. En este escenario, el gobierno ha decidido impulsar a través del RDL 12/2021 los criterios de retornos sociales y económicos, además de ambientales, en los concursos (en principio de acceso) que se lancen en el futuro, incluidos los de este año. Esta es desde luego una buena noticia para el mantenimiento renovable y por extensión para la gestión de activos, primero porque son actividades de largo plazo y segundo, porque muchas tareas se realizan por personal en la proximidad de las instalaciones.

El escenario se presenta singular e interesante, pero a su vez tremendamente difícil: plantas existentes superando la vida útil de diseño coexisten con plantas nuevas que tienen que cumplir con algunos requisitos de crear riqueza local, y estas con otras sin esta obligación, ya sea por ejecutarse fuera de los concursos como “merchant risk” o ser de subastas anteriores. Por si fuera poco, contamos con la presencia creciente de fondos de inversión, con criterios variables de permanencia en los proyectos, desde unos pocos años en unos casos y en otros, hasta completar la vida útil de las instalaciones.

Además, hay que tener en cuenta que vamos a un escenario de mayor complejidad tecnológica con la incorporación de nuevas instalaciones de almacenamiento o electrolizadores (actualmente más en fase de proyecto que operativas) ligados a plantas de energías renovables o funcionando de forma independiente, con diferentes tamaños, arquitecturas y formas de operar. En este sentido, conviene tener en cuenta que las plantas futuras funcionarán, de forma aislada o conjunta en el caso de las hibridadas, con mayor atención a los precios del mercado. Hoy en día muchos parques dejan de funcionar en horas de precios muy bajos, además de aportar servicios de ajuste, lo que tendrá, sin lugar a dudas, incidencia en el estrés mecánico y electrónico de las mismas.

Por lo tanto, el mantenimiento va a sufrir un elevado nivel de exigencia que pasa por una adecuación de las herramientas utilizadas hasta la fecha, una elevada demanda de personal cualificado y un cambio cultural-empresarial por parte de los clientes.

Calidad antes que precio

Empecemos por el final y en relación con este punto, es importante insistir que el precio no debe ser el criterio principal de selección de los suministradores, es importante la calidad y experiencia de las empresas de mantenimiento y servicios en general, pero también el rigor a la hora de demandarlos. Por ejemplo, algunos reparadores de componentes se quejan de que estos les llegan en un estado de sobre-explotación elevado después de casi 20 años de vida útil y lo que es peor, sin conocimiento de las causas últimas de la rotura y, todavía más preocupante, con exigencia de garantía de dos años de la reparación.

Formación: la clave

Tema aparte, es la falta de personal preparado para realizar muchos de los trabajos, lo que choca con la elevada tasa de paro de nuestro país. Dentro de las líneas prioritarias del gobierno actual está el impulso de la formación profesional y su mayor integración con la sobrevalorada, en términos salariales claro, instrucción universitaria. El tema, una vez más, no es sencillo, pues hay que cambiar la arraigada cultura de considerar los oficios como una alternativa profesional de segundo nivel, cuando los técnicos de mantenimiento son muy importantes en la operación eficiente y sostenida de las plantas, no sólo por su experiencia y conocimientos, sino también por trabajar en condiciones ambientales y laborales muy exigentes.

Hay que felicitarse porque el Ministerio de Educación y Formación Profesional –todo un guiño  el nombre del propio Ministerio– esté revisando en la actualidad los programas de formación en renovables en el ámbito de la FP, tanto Grado-Nivel 2 como Grado  Superior-Nivel 3, para adecuarlos a la evolución del sector y a las nuevas herramientas formativas y sobre todo, ante las altas perspectivas de creación de empleo, posiblemente el mayor de todos los sectores económicos sobre los que pivota la reconstrucción de la economía post-pandemia.

En la actualidad, esta formación es ofertada por unos 35 centros en España con diferente nivel de respuesta por parte de los alumnos, en muchos casos se prefieren otros temas como peluquería o electrónica, y también con distintas oportunidades laborales, con más oferta educativa en la fotovoltaica que en la eólica, al carecerse de góndolas por su tamaño y coste para su enseñanza.

Esta adecuación de los programas es sin lugar a dudas positiva, pues se trata de un primer paso de realismo después de más de 13 años de la elaboración de los anteriores programas, cuando las renovables estaban todavía en fase emergente, pero es necesario que venga acompañada de la dotación de medios suficientes, tanto en cuanto a materiales, como EPIS o utillaje, pero también en la formación de los formadores, así como la incorporación de herramientas avanzadas como la Realidad Virtual, la Gestión del Mantenimiento Asistida por Ordenador (GMAO) o la Realidad Aumentada.

Digitalización
El tema de la digitalización es, juntamente con los temas anteriormente analizados, el último punto que queremos abordar en este artículo. Las empresas de servicios de mantenimiento llevan tiempo adaptándose a las cambiantes condiciones del mercado e introduciendo nuevos esquemas y soluciones, en un escenario de presión en los precios que no facilita precisamente esta posición innovadora. Y todo ello sin descuidar las condiciones laborales de los trabajadores, porque por mucha digitalización que haya, al final, hay que terminar subiendo a la máquina para cambiar unas escobillas o un rodamiento.

Los cambios que se avecinan son, sin embargo, importantes pues están ligados a la creciente incorporación de herramientas de mantenimiento predictivo, machine learning o inteligencia artificial, sin olvidar la ingeniería inversa para el rediseño de componentes de fabricantes desaparecidos, el uso de robots o drones. Existe pues una imperiosa necesidad de ir incorporando de forma progresiva estas soluciones tecnológicas que en muchos casos no existían solo hace unos años, cuando las plataformas GMAO (Gestión del Mantenimiento Asistido por Ordenador) estaban todavía en una fase incipiente.

En este nuevo entorno, la recopilación de datos a corto plazo es vital para la previsión del rendimiento de la planta, así como las mejoras en los procedimientos de comunicación entre los dispositivos. Ahora se requiere un entorno de interoperabilidad donde todos los dispositivos en el campo están conectados entre sí y disponibles para interactuar con los sistemas de generación, almacenamiento y exportación eléctrica.

Todo ello, dentro del escenario mencionado, donde al mantenimiento propiamente dicho se unen otros servicios ligados al alargamiento de vida, “remaquinación” y repotenciación (cuando se aplique), reciclaje, gestión de residuos, inspecciones especializadas, mercado de segunda mano de repuestos; contribuyendo día a día a una gestión activos cada vez más especializada y demandante.

Tal y como se demuestra por la tremenda cantidad de proyectos renovables que mencionábamos al principio de este artículo, el negocio más “sencillo” dentro del sector renovable es el de la venta de electricidad pues en gran medida, el productor depende de sí mismo y no existe competencia en el producto final, al menos de momento. El mundo del mantenimiento y los servicios es totalmente diferente pues la concurrencia es elevada y la necesidad de mantener una posición competitiva pasa por desarrollar e integrar diferentes productos, servicios y soluciones (muchas de ellas en fase de desarrollo y actualización continua).

ExpoFimer, un paso importante

Un paso muy importante para lograr exitosamente estas metas, es consolidar el sector del mantenimiento renovable y esto lo está haciendo AEMER a través de sus diversos foros técnicos y en especial, al organizar conjuntamente con la Feria de Zaragoza, los días 15 y 16 de diciembre, ExpoFimer, la primera feria internacional que concentrará a las empresas y técnicos especializados, tanto de las empresas de servicios como de los propios clientes, donde el intercambio de experiencias e información entre todas las empresas del sector, permitirá dinamizar las estrategias empresariales para afrontar ese futuro que ya nos alcanzó.

Fuente:https://www.energias-renovables.com/panorama/el-mantenimiento-renovable-crea-empleo-local-y-20210902