‘La transición energética y la conservación de la biodiversidad: ¿un binomio en conflicto?’ (con interrogante) ha sido el nombre elegido para la mesa de debate que la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), ha organizado en su XIV congreso. En ella han participado Luis Bolonio, portavoz de Aliente (Alianza Energía y Territorio), José Donoso, director de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y Miguel López Rubio, director de Organización de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife). ¿Las posturas? Alejadas, cuando menos. El conflicto es una realidad. O así quieren verlo algunos.

APIA celebra este lunes y martes su congreso anual. En su XIV edición, con el lema ‘Comunicación Ambiental, una cuestión de salud global’, la asociación no ha obviado uno de los temas de debate presentes en el panorama ambiental y energético como es el generado entre el desarrollo de las grandes plantas de renovables, especialmente eólicas y fotovoltaicas, y su impacto en el medio ambiente. Así que la mesa no podía tener más sentido.

El encuentro, moderado por nuestra compañera Pepa Mosquera y José Antonio Montero, redactor jefe de la revista Quercus, ha reflejado claramente el estado en el que se encuentra el debate, es decir, candente, en plena ebullición. Donde a lo que se aspira es a encontrar posturas de acercamiento para hacer que la transición energética se haga con la mínima afección posible sobre la biodiversidad. Y es que el despliegue de las energías renovables, necesarias para hacer frente al cambio climático y conseguir ese cambio de modelo energético, incide en distintos ámbitos de la vida y, por tanto, es capaz de generar conflictos y una cierta alarma social.

Si se esperaba que de este debate nacieran soluciones, propuestas o acercamientos, desde luego no ha sido así. Los tres participantes han mostrado claramente su postura y, debido a la falta de tiempo, el encuentro se ha traducido más bien en un escenario para cada uno de ellos. José Donoso ha defendido "que no se trata de un binomio en conflicto, puesto que la transición ecológica y energética es justamente un instrumento para conservar la biodiversidad". Y ha añadido que "tenemos algo en común: la preocupación por la biodiversidad. Quizá nos separe la falta de diálogo para llegar hasta esta conservación".

Luis Bolonio ha empezando diciendo que "en Aliente tenemos el temor, y por eso nacemos, de que la transición energética, tal y como se está planteando, puede ser un error porque no se tiene en cuenta todas las posibilidades de las renovables, pero tampoco su impacto". Por su parte, Miguel López Rubio, ha balanceado el debate: "nos encontramos en un momento de emergencia, donde hay que hacer las cosas rápido y bien, donde no hay espacio para el ensayo-error, porque nos estamos jugando el futuro de todos. Es una cuestión de responsabilidad. Las renovables pueden ser responsables, es cuestión de que lo hagamos posible".

Dónde instalar las plantas

Una de las preguntas que más controversias ha generado ha sido la cuestión del dónde, del territorio. Donoso ha sido el primero en contestar aportando datos este: “toda la potencia fotovoltaica planteada en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) cabría en un 0,1% de todo el territorio agrícola”. En UNEF "somos partidarios de que se respete la voluntad de la población y el territorio. Además, la regulación funciona, los estudios de impacto ambiental funcionan, partimos de la base de que existe una regulación que impide que las empresas puedan hacer lo que les dé la gana”. El director de UNEF ha querido ejemplarizar sus palabras aludiendo a los estudios de la consultora EMAT y de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y a su resultado: "si se hacen las cosas adecuadas lo que se va a dar es la renaturalización de la zona, y no un impacto negativo durante 25 o 30 años".

Bolonio ha destacado la importancia de la ordenación del territorio porque, según él, la decisión corre a cuenta de las empresas en función de "los puntos de conexión y consumo más cercanos, y las zonas más baratas, donde además hay más biodiversidad". Y ha querido dar una solución al respecto, que pasa por el autoconsumo, ya que "con la mitad de los tejados podríamos cubrir la demanda", y por la utilización de suelo degradado como, por ejemplo, "multitud de polígonos industriales sin uso donde se podrían instalar renovables sin impacto en la biodiversidad".

Según López Rubio, "no estamos hablando de dos problemas diferentes: para resolver el cambio climático, necesitamos a la naturaleza, y si no nos quedaremos sin ella. Las soluciones para el cambio climático también son soluciones para evitar la pérdida de la biodiversidad". Además, ha querido dejar clara la urgencia del asunto y la "necesidad de interpelar a la responsabilidad" que tiene cada actor social.

Qué impacto tienen en las personas

Ha sido la última pregunta a la que han respondidos los integrantes de la mesa. Donoso ha defendido el impacto económico positivo que pueden traer estas plantas en las zonas donde se instalen: "una planta fotovoltaica deja una media de 10.000 euros al año en impuestos al ayuntamiento". También ha hablado de que "las rentas por alquilar el terreno van desde 1.500 a 3.000 euros por hectárea". O que generan "entre tres y cuatro puestos de trabajo por MW en su instalación y entre cinco y seis empleos en su operación y mantenimiento por cada 100 MW”.

Luis Bolonio ha focalizado su respuesta en la sociedad y en que "no podemos pedir a la población rural que paguen los impactos de las renovables". Como posible solución ha defendido que "si las comunidades participan también de los beneficios, la penetración es mucho más rápida y eficaz. Esa es la clave".

Posibles soluciones

Antes de dar por finalizado el debate, Pepa Mosquera y José Antonio Montero han pedido a los participantes que lanzasen un mensaje breve sobre cuál o cuáles son las soluciones para alcanzar puntos de entendimiento en este debate. Estás han sido sus respuestas:

• José Donoso: "Nuestro trabajo es conseguir el cambio cultural en las empresas, que sean responsables, pero también que lo sean los grupos ecologistas, los comunicadores y la administración. Conseguir responsabilidad en todos los sentidos".

• Luis Bolonio: "A nuestros gobernantes les pedimos que dejen a la ciudadanía pilotar esta lucha ambiental. Los gobernantes no confían en la ciudadanía, y es Europa la que así lo exige. La ciudadanía es la que puede hacer el cambio".

• Miguel López Rubio: "Hay mucho que mejorar desde la administración y desde la industria. Pero hay que apostar por la responsabilidad, que la ciudadanía se coloque en el centro requiere la participación activa de todos nosotros".

Fuente:https://www.energias-renovables.com/panorama/biodiversidad-y-renovables-un-binomio-en-conflicto-20211122