El 97% de las empresas ya se ha comprometido a alcanzar un objetivo Cero Neto de emisiones o está desarrollando un plan para alcanzar dicho objetivo. El 82% considera el incremento del uso de energías renovables como ítem crítico para su estrategia de crecimiento. En solo un año el interés de las empresas por la solar fotovoltaica, concretamente, ha crecido más de 15 puntos. Son algunos de los hallazgos que contiene el informe Energy Transition Investment 2021, elaborado por el despacho de abogados Ashurst a partir de una muestra de 992 encuestas realizadas a senior managers "responsables de la toma de decisiones en matería de energía en empresas radicadas en países del G20".

El informe Inversión en Transición Energética 2021 ha sido elaborado durante los meses de septiembre y octubre del corriente y ha apelado, según Ashurst, a empresas cuyos ingresos totales combinados alcanzan los 8.800 millones de dólares estadounidenses. La primera conclusión que los autores recogen en Energy Transition Investment 2021 es que prácticamente todas las organizaciones, "sean grandes o pequeñas", ya tienen fijado un objetivo Cero Neto de emisiones o están desarrollando planes para fijarlo. En concreto, el 69% de los responsables en materia de energía encuestados confirma que su organización ya se ha comprometido con el objetivo Cero Neto, mientras que otro 28% está desarrollando un plan en ese sentido. Los objetivos corporativos de Cero Neto son más comunes en todo caso entre las empresas con sede en Europa (76%) y América del Norte (otro 76%).


Las tres estrategias más importantes que las empresas están siguiendo para alcanzar el Cero Neto de emisiones son (1) la reducción de sus propias emisiones (mencionada por el 57% de los encuestados), (2) la adquisición de derechos de emisión de carbono (mencionada por un 48%) y (3) la inversión directa en proyectos de desarrollo de energías renovables (con otro 48%). Solo el 37% de los encuestados tenía previsto reducir las emisiones a lo largo de su cadena de suministro y apenas el 19% había establecido objetivos apoyados en bases científicas.
Más hallazgos

El 82% de los senior managers encuestados considera el incremento del uso de energías renovables como ítem crítico para su estrategia de crecimiento y casi dos tercios de la muestra asegura que su organización prevé acelerar su cambio de inversión de fuentes de energía tradicionales -como el carbón, el gas y el petróleo- a energías renovables en los próximos 12 meses.

Un 72% de los encuestados afirma que ha cambiado sus estrategias para alcanzar el Cero Neto en el último año y que su intención es continuar adaptando su estrategia de acuerdo con las necesidades de la transición energética.

Por otro lado, un 19% de los encuestados afirma que ha cambiado sus planes, pero que no prevé volver a cambiarlos nuevamente.

La solar

La energía solar sigue siendo la fuente de generación de energía renovable preferida, pasando del 52% al 69% en el último año. En relación con lo anterior, el número de empresas que piensa invertir en energía solar en los próximos cinco años casi se ha duplicado en el tiempo que ha transcurrido entre el informe Ashurst 2020 y el 2021, pasando del 22% al 42%.

Por otro lado, se ha producido un notable descenso, según los autores del estudio, de las inversiones en energía hidroeléctrica, pasando de un 43% en 2020 a un 37% en 2021. Lo mismo ha sucedido con la energía eólica terrestre, que ha pasado del 42% en 2020 a un 33% en 2021.

Baterías

Por otro lado, el almacenamiento en baterías es la tecnología no relacionada con la generación de energía que más destaca, pues el número de empresas que ha invertido en esta tecnología ha aumentado del 26 al 67% en el último año. Le siguen al almacenamiento los vehículos eléctricos, las soluciones de captura, utilización y almacenamiento de carbono y los contadores inteligentes.

A pesar de estos planes de inversión, el estudio Energy Transition Investment 2021 también ha identificado "una creciente preocupación entre las grandes empresas por los obstáculos a la inversión". La falta de incentivos comerciales o beneficios económicos ha sido el obstáculo más citado. Hasta el 40% de los encuestados lo ha mencionado, frente al 29% que lo hizo en 2020.

Michael Burns, socio y director de Energía para Europa, Medio Oriente, África y Estados Unidos en Ashurst: "este estudio pone de manifiesto la rapidez con la que se está acelerando la inversión en proyectos de energía limpia, sobre todo si se compara con la de hace apenas un año"

El escenario y sus protagonistas

Según los autores del informe, los agentes interesados en invertir en transición energética son muy diversos, "desde empresas energéticas integradas, hasta fondos de capital privado especializados en transición energética y otros fondos de capital privado, así como inversiones realizadas directamente por los distintos gobiernos".

Así mismo, las oportunidades de inversión son "igualmente diversas", incluyendo tecnologías propias de descarbonización; cadenas de fabricación y suministro; proyectos de generación y suministro greenfield (en proyecto) así como activos ya operativos (parques eólicos o fotovoltaicos que ya operan), hasta el cambio de comportamiento de los consumidores finales de la energía, ya que cada parte de la cadena de valor de la energía trata de alcanzar sus objetivos en materia de cambio climático.
Paul Curnow, socio director de energía para Asia Pacífico en Ashurst: "la confianza en la tecnología está creciendo y reforzará la disposición de las empresas a realizar inversiones. Sin embargo, como señala nuestro estudio, las estrategias empresariales también se verán influenciadas por la disponibilidad de desarrollo de proyectos greenfield y el acceso a una mano de obra debidamente cualificada. Nuestro estudio pone de manifiesto cómo las empresas multinacionales se están adelantando al desarrollo normativo, ya que los inversores institucionales, los gestores de activos y las instituciones financieras -incluidos los bancos centrales- marcan cada vez más el ritmo y la dirección de la inversión con objetivos Cero Neto de emisiones. A medida que avanzamos hacia un mundo neutro en carbono, está claro que muchas empresas tendrán que desarrollar nuevos modelos de negocio. Además, también será necesario una clara línea de actuación marcada por los distintos gobiernos para planificar un futuro energético limpio"
Abogados

Ashurst es un despacho internacional de abogados especializado en el asesoramiento a empresas e instituciones financieras, nacionales e internacionales, en derecho mercantil, inmobiliario, bancario y financiero. Ashurst dispone de 29 oficinas en 17 países así como diversos acuerdos de colaboración locales. El despacho abrió oficina en Madrid en enero de 2001 y actualmente cuenta con más de 70 abogados, de los cuales catorce son socios.

Fuente:https://www.energias-renovables.com/panorama/crece-a-toda-velocidad-el-interes-de-20211129