El cambio al horario de invierno llega a España este fin de semana y, con él, vuelve el debate sobre si este sistema es el más adecuado para ahorrar energía.

La modificación bianual del horario se estableció tras las guerras mundiales y crisis del petróleo en todo el territorio europeo. Se realiza el último fin de semana de marzo para el de verano, y el último fin de semana de octubre para el de invierno. Actualmente, esta propuesta que surgió para ahorrar energía es cuestionada por algunos estudios y expertos.

Conveniencia del cambio de hora bianual

De acuerdo con un estudio realizado por la universidad Ludwig Maximilians de Munich, el cambio al horario de verano o DST (Daylight Saving Time) representa únicamente un ahorro del 0,34%. Además, esta política no tiene mucho sentido cuando la cantidad de luz del día no varía demasiado a lo largo del año, algo que ocurre en la latitud de nuestro país, según indica el Instituto para la Diversificación y ahorro de la Energía (IDAE), ya que en invierno contamos con unas 10 horas de luz y 14 en verano.

Sin embargo, en 2015 el IDAE estimó que estos cambios horarios provocaban un ahorro en iluminación de unos 300 millones de euros, aunque desde el organismo advierten de que el porcentaje de ahorro depende de factores como el clima o la situación geográfica. La cifra no es muy alta si tenemos en cuenta que España es uno de los países donde más se gasta de Europa en alumbrado público, superando a Alemania, que nos duplica en población. 

Hay diferencias importantes entre la hora a la que amanece o anochece en el este y el oeste del territorio. Así, se puede lograr ahorrar energía con esta política en algunas regiones y en otras, provocar que se consuma más, por ejemplo, en Vigo, que es la ciudad europea en la que más tarde anochece.  Sin embargo, el problema del consumo de energía no reside tanto en las horas de luz que se disfrutan sino en el gran número de puntos de luz que hay que encender diariamente. En todo el territorio contamos con casi casi 9 millones de puntos de luz (8.849.839) con una potencia media de 156W. Es decir, nuestros municipios consumen aproximadamente 5.296GWh/año, según el IDAE.


Un debate paralelo a este surge al plantearse si España tiene el huso horario que más le conviene. Algunas voces consideran que, si se cambiara, el ahorro energético sería mayor. Nuestro país está ubicado en el huso UTC/GMT+1, coincidiendo con la mayor parte de Europa. Sin embargo, tanto el archipiélago canario como Reino Unido, Irlanda o la vecina Portugal, mantienen en el UTC/GMT+0.


Posibilidades de ahorro energético

De cualquier modo, la madrugada del sábado 26 al domingo 27 de octubre, los relojes se retrasarán, y a las tres, las manecillas volverán a marcar las dos. Al margen de las diferentes teorías y opiniones al respecto, hay algunas medidas que se pueden tomar para alcanzar la eficiencia energética.

Desde Roblan explican que, si se busca conseguir un ahorro energético, lo importante no es tanto lo que se obtiene del cambio horario sino la instalación o sustitución de los sistemas de iluminación actuales por otros más eficientes y de bajo consumo, tanto en los hogares como en los espacios de exterior.

La sustitución de 700.000 puntos de luz de nuestro alumbrado público de ciudades y pueblos (10% del total) generaría un ahorro del 65% en consumo energético. Además, el problema reside en que hay que iluminar las diferentes zonas con sistemas eficientes y no contaminantes como el LED, según María Hernández, directora de proyectos de Roblan,  “hay que calcular el número ideal de puntos de luz para conseguir los niveles recomendados, y asegurar que los puntos de luz instalados proyecten su halo siempre hacia abajo, sin llegar a superar la horizontalidad para que esta luz no se pierda y se estudie bien el horario de encendido y la potencia utilizada. Se trata de optimizar el halo de luz, sin generar desperdicio lumínico que puede afectar al entorno”.

En lo relativo a los hogares y espacios comerciales, para lograr un mayor ahorro energético, podemos hacer un buen estudio lumínico del espacio, continua María Hernández, “centrándonos en el funcionamiento de las luminarias con temporizador, diseñadas para dotar de una iluminación óptima tan solo en los momentos en los que esta es necesaria, estudiar el nivel lumínico necesario según las características del espacio y distribuir las luminarias en el mismo para obtener los mejores resultados revirtiendo así en un amplio ahorro para el usuario”.

En general, cabe destacar que el ahorro energético es muy relativo, ya que la irrupción de tecnología LED hace que, con un uso racional de la misma, no supone grandes variaciones derivadas de este cambio de huso horario.

Fuente:https://elperiodicodelaenergia.com/la-pantomima-del-cambio-de-hora-para-ahorrar-energia-solo-consigue-un-034/