El proyecto denominado Objetivos de Desarrollo Sostenible del Archipiélago Canario que encabeza el Gobierno tiene ante sí tantas oportunidades como dudas a despejar.

El Archipiélago Canario continúa en el otoño de 2019, dependiendo de la energía tradicional, es decir, que sigue sacando partido de la producción de electricidad con el uso de hidrocarburos, tanto fuel como gasoil. Se calcula que alrededor de un 85 por ciento, tal vez más, se genere así.


El último informe del Estudio del Sistema Eléctrico Español, que se realiza en base a los datos de la empresa Red Eléctrica de España, estima que poco más del 12 o 13 por ciento de la electricidad total que se consume en los hogares y empresas procede de energías limpias, también llamadas verdes, como por ejemplo, las que proceden de generación hidráulica, hidroeólica, eólica, solar biomasa, biogás, hidráulica marina, geotérmica, entre otras.

Previsiones optimistas

Desde el Gobierno de Canarias se ha marcado el objetivo de alcanzar antes de 2030 el reto de que en torno a un cincuenta por ciento de la potencia que esté instalada en las islas provenga de fuentes renovables. Diferentes expertos ya han expuesto que esa cifra se antoja como una previsión muy optimista, es decir alejada de las posibilidades reales a tenor de cómo está transcurriendo ese trasvase de modelo, y sobre todo, por la ausencia de información directa al consumidor.

Y a esa carencia de conocimiento, cabe sumarle, apuntan, la inextricable maraña de procedimientos burocráticos con los que se encuentran quienes deciden apostar por el cambio de utilización de la energía.

El proyecto denominado Objetivos de Desarrollo Sostenible del Archipiélago Canario que encabeza el Gobierno tiene ante sí tantas oportunidades como dudas a despejar.

Sin ir más lejos, el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, José Antonio Valbuena, declaraba a finales de octubre que “los recursos energéticos marinos son de enorme interés para Canarias como fuente alternativa que, sumada a las renovables terrestres, nos permitirá avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el Archipiélago, en cuanto a la descarbonización de la economía y la maximización de fuentes de energía limpia en nuestro sistema energético”.

Y es cierto que existen todas esas opciones, pero para llegar a trabajar con ellas debe generarse el marco adecuado, y, hoy por hoy, la sensación sigue estando cercana a la indefinición, tanto en lo referente a las actuaciones que se han de generar como a los temidos trámites que se necesitan superar para avanzar.

Marea de datos

La creciente aparición de subvenciones estatales y regionales para favorecer el incremento de la potencia a través de energías alternativas ha motivado un avance importante, si bien aún se mantiene lejos de lo previsto hace media década.

La pregunta clave podría ser si es posible que en los próximos años se puede cubrir en un porcentaje muy alto la demanda eléctrica de Canarias con energías renovables. Y la respuesta es que no se sabe bien. Opiniones, y dispares, hay muchas.

La naturaleza del sistema eléctrico isleño provisto de redes muy débiles, dificultan la integración de renovables. Para paliar ese déficit es necesario que se produzca un cambio sustancial del sistema, aumentado su flexibilidad y, sobre todo, que aumente su capacidad para acumular excedentes.

Lo que sí que parece claro, es que Canarias apuesta por invertir la tendencia, intentando sacar partido de sus oportunidades y transformar lo que se denomina mix de generación, que hoy en día está conformado por más de un 85% de origen fósil. Y ahí entra en juego, el Plan de la Estrategia Energética de Canarias 2015-2025 (denominado EECan25) en el que se plantea poder lograr alrededor de un 45% de utilización de energías renovables en el mix eléctrico en 2025.

El año 2018 se cerró en las Islas Canarias con el 11,5% de energía renovable en su mix de generación; en 2019, según calculan diversos expertos del sector, podría cerrar el año con entre el 18 y el 20%. La gran noticia es que han despertado las renovables en Canarias después de 15 años, como explicaban desde Red Eléctrica, que se basaban en un informe de la consultoría PwC sobre el sistema eléctrico de Canarias. En él se incluye que las islas cuenta ahora mismo con seis sistemas, aislados, de pequeño tamaño y con una red de infraestructuras eléctricas débilmente mallada".

El carácter singular del sistema eléctrico canario ha hecho que durante los últimos años se haya ralentizado la integración de energía renovable. Lo que significa que, en estos momentos sí que existe un potencial importante de desarrollo de proyectos de energías renovables por explotar", insisten desde la consultora. REE tiene prevista una inversión en Canarias superior a los 2.800 millones de euros entre 2010 y 2025, así como el despliegue de nuevas infraestructuras y proyectos tecnológicos.

El ejemplo de Canaragua

La empresa Canaragua tiene un plan. Uno más. Y es que en 2020 ha decidido consumir consumir energía 100% renovable. Su director general José Juan González asegura que la energía que utilicen será con garantía de origen, y en su mayor parte, será eólica.

La empresa ya cuenta con algunos programas menores, según recogía elconfidencial.com que se autoabastecen gracias a la energía solar, pero no cuenta con los recursos para generar toda la electricidad necesaria para llevar a cabo tanto sus proyectos relacionados con la huella hídrica como aquellos que tienen que ver con el diseño, construcción, explotación y financiación de plantas y sistemas de tratamiento de aguas.

Fuente:https://www.canarias7.es/sociedad/medio-ambiente/el-limbo-de-las-energias-verdes-o-renovables-LX8321937