Eso sostiene Manuela Carmena, y la presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor, y su homóloga en el Operador del Mercado Eléctrico (Carmen Becerril), y la también presidenta (de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica) Marina Serrano, y la catedrática de Economía Natalia Fabra... Todas ellas y muchas otras mujeres de la cultura, la ciencia, el periodismo, la empresa y la política (y hombres también) han firmado el Manifiesto por una Recuperación Económica Sostenible, un documento que sigue la estela de la Green Recovery Alliance y en el que apuestan por implementar un paquete "inversiones masivas" (massive investments) que nos saque de la crisis que ahora todo lo ocupa y que esté "basado en el mejor conocimiento científico y en las mejores prácticas". ¿Objetivo último? "Avanzar hacia una sociedad más próspera, sostenible, saludable y resiliente". [Foto: Hannah Zsolosz].

La lucha contra el cambio climático debe ser la clave maestra de la estrategia económica de recuperación. Es la idea fuerza de la Alianza para la Recuperación Verde (Green Recovery Alliance), manifiesto-movimiento que impulsó a mediados de abril el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo, Pascal Canfin, y al que se han adherido numerosos eurodiputados, consejeros delegados de importantes compañías, decenas de organizaciones patronales y sindicales europeas, grupos de reflexión y organizaciones no gubernamentales. La Alianza para la Recuperación Verde apuesta por el desarrollo e implementación de soluciones que nos conduzcan a un escenario efectivamente "más próspero, sostenible, saludable y resiliente". ¿Y eso cómo se hace? Pues, según los impulsores de esta iniciativa, movilizando “paquetes de inversión verde post-crisis” que deben servir para desarrollar -ojo al enunciado- “planes de recuperación y transformación que recojan la lucha contra el cambio climático y la biodiversidad como pilar clave de la estrategia económica”.

Green Recovery (Recuperación Verde): «el Covid-19 no hará que el cambio climático y la degradación de la naturaleza desaparezcan. La lucha contra esta crisis no se ganará sin una respuesta económica sólida. La alianza se compromete a participar en la lucha y en la victoria de estas dos batallas simultáneamente»

Ah, y la Alianza no escatima en terminología: la recuperación -explican- solo llegará “con inversiones masivas”.

Pues bien, en ese marco conceptual, llega el Manifiesto de Carmena y compañía: Manifiesto por una Recuperación Económica Sostenible, un documento en el que los abajo firmantes demandan "el establecimiento de alianzas entre partidos políticos, empresas, sindicatos, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y sociedad civil para apoyar e implementar un paquete de estímulos sostenibles, basado en el mejor conocimiento científico y en las mejores prácticas, que permita avanzar hacia una sociedad más próspera, sostenible, saludable y resiliente".

El mensaje que recoge el Manifiesto es muy potente (y, sobre todo, muy concreto) de principio a fin. Para empezar, el documento destaca las fortalezas del país, que son varias y muy valiosas en el contexto que nos toca: "España -dice- tiene unas condiciones ideales para aprovechar las oportunidades que supone esta estrategia de recuperación para generar economía y empleos".

Y ahí enumera cuatro: (1) un enorme potencial de desarrollo de energías renovables, (2) un capital natural único, (3) una industria bien posicionada y (4) una apuesta decidida por la eficiencia energética.

Y, tras las fortalezas (claves para el camino), los firmantes hacen su propuesta, la ruta: "estas cuestiones -explicitan- deben tenerse en cuenta en los planteamientos de la Comisión del Congreso de los Diputados para la Reconstrucción de España tras la crisis del Covid-19".

Nota

La Comisión no permanente para la Reconstrucción Social y Económica, aprobada por la Mesa del Congreso el pasado 28 de abril a propuesta de los Grupos Parlamentarios Socialista y Confederal de Unidas Podemos-En Comù Podem-Galicia en Común, fue constituida el pasado 6 de mayo. en una sesión en la que Patxi López ha sido proclamado presidente. Presidida por el socialista Patxi López, la Comisión está integrada por 46 diputados: 13 del Grupo Parlamentario (GP) Socialista; 9 del GP Popular; 5 del GP Vox; 4 del GP Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común; uno del GP Republicano; 4 del GP Plural; uno del GP Ciudadanos; uno del GP Vasco (EAJ-PNV); uno del GP Euskal Herria Bildu y 7 del GP Mixto. El objeto de la Comisión es "la recepción de propuestas, la celebración de debates y la elaboración de conclusiones sobre las medidas a adoptar para la reconstrucción social y económica, como consecuencia de la crisis del Covid-19".

La Comisión trabajará sobre cuatro grandes aspectos: el reforzamiento de la sanidad pública; la reactivación de la economía y la modernización del modelo productivo; el fortalecimiento de los sistemas de protección social, de los cuidados y la mejora del sistema fiscal; y la posición de España ante la Unión Europea. El plan de trabajo se acordará y aprobará en el seno de dicha Comisión, y tendrá una duración de dos meses, plazo que podrá ser prorrogado por la Mesa, oída la Junta de Portavoces. Una vez finalizadas sus sesiones, la Comisión emitirá un dictamen que se remitirá al Pleno de la Cámara para su debate y aprobación, y que contendrá resoluciones y propuestas sobre el objeto de sus trabajos. La Comisión está presidida por el socialista Patxi López.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF difundieron un comunicado hace unos días en el que lamentaban "que no se haya tenido en cuenta el medio ambiente en la comisión omitiendo este aspecto en la propia nomenclatura de la misma" (la Comisión se denomina para la Reconstrucción Social y Económica constituida y los ecologistas sugerían que debía haberse llamado para la Reconstrucción Social, Económica y Ambiental). La comunidad científica -subrayan los ecologistas en su comunicado- coincide en que "la crisis del Covid-19 no es más que la punta del iceberg de una crisis mucho más amplia y grave para la humanidad, la ambiental, una crisis, ambiental -insisten los ecologistas-, que se refleja principalmente en el cambio climático y en la pérdida de biodiversidad". (Sobre el particular, por cierto, léase Una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada 4 meses).