La crisis del coronavirus y su efecto económico han apuntalado en Europa la idea de una recuperación más verde, una coyuntura que el Gobierno español está aprovechando para promover nuevos modelos de negocio en el sector de la energía con el objetivo de acelerar la transición hacia una economía más descarbonizada.

El Ejecutivo español, que planea introducir 60 gigavatios de energías renovables durante la próxima década dentro de sus planes para reducir las emisiones de gases contaminantes, incorporó en junio al ordenamiento jurídico figuras que abren «nuevas posibilidades en el sector energético», según ha explicado a EFE Dow Jones la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, ya que «permitirán integrar de forma más ágil a las energías renovables».


Entre esas iniciativas está el almacenamiento de energía, que permite optimizar el uso de las plantas renovables; la hibridación, para combinar varias tecnologías renovables en una misma instalación; y el agregador independiente, una figura que habilitará negocios para gestionar la generación y la demanda eléctrica combinadas entre varios productores y consumidores.

Adicionalmente, reguló las comunidades de energías renovables, un vehículo para facilitar la participación de particulares y ayuntamientos en proyectos de energías limpias.

AUTOCONSUMO EN LOS HOGARES

Para Franc Comino, consejero delegado y fundador de Webatt, una empresa que ha puesto en marcha 290 instalaciones de autoconsumo con baterías de almacenamiento en España desde 2017, se ha dado «un gran paso adelante habilitando la figura del agregador de la demanda y el almacenamiento como agentes destacados del nuevo modelo energético estatal».

Sin embargo, cree que «queda mucho trabajo por delante para que sea una realidad», porque aún se necesita una «expansión exponencial» de las instalaciones fotovoltaicas domésticas para que negocios como la agregación puedan «cristalizar» en España.

Webatt planea un «despliegue masivo» de instalaciones con acumulación de energía en España, con el objetivo de alcanzar los 1.000 equipos vendidos al año para 2022 y 3.000 en 2023.

Comino asegura haber detectado más sensibilidad entre los consumidores por este tipo de productos tras la irrupción del coronavirus. «Estamos preparados para dar respuesta a dicha demanda», asegura el consejero delegado de esta empresa, que factura más de un millón de euros al año.

Con todo, opina que es necesario que el Gobierno dote de incentivos fiscales a los ciudadanos para que la transición energética «sea una realidad».

Webatt es socio en España del productor alemán de baterías de almacenamiento de energía Sonnen, que fue adquirida el año pasado por Royal Dutch Shell, en una muestra más de la reorientación de las grandes petroleras hacia negocios renovables.

MARKETPLACE

Entre la multitud de empresas que se suman al nuevo horizonte energético en España, que pasa por la explosión de las instalaciones de autoconsumo en los hogares, existen algunas que apuestan por la digitalización, como Otovo España, filial de la firma noruega Otovo, que cuenta con el respaldo del fondo soberano de aquel país.

Su modelo de negocio es un «marketplace», una plataforma online en la que conectan a unos cien instaladores y a potenciales clientes que deseen contar con paneles solares en sus viviendas, intentando replicar su éxito en Noruega, donde la empresa indicó que instala seis de cada diez de los que se habilitan en el país.

«Este es un modelo que nos permite ser muy competitivos en precio con el mismo ‘hardware’ que nuestros mayores competidores, las grandes eléctricas», señala el consejero delegado de Otovo España, Íñigo Amoribieta.

Otovo España espera realizar entre 1.000 y 1.500 instalaciones este año, en un mercado potencial de en torno a las 10.000 en 2020, según sus cálculos. Prevé que en los próximos años se alcancen las 200.000 instalaciones anuales.

La empresa prevé facturar entre 5 y 6 millones este año, para rondar los 10 o 15 millones en 2021.

AUTOCONSUMO COMPARTIDO

Respecto a los nuevos modelos de negocio que se habilitan en España, que incluyen el autoconsumo compartido entre varios vecinos de una comunidad de propietarios, Amoribieta admite que de momento no se están centrando en ello, porque la regulación no está «lo suficientemente madura para que una comunidad ponga módulos en su tejado y los vecinos compartan esa energía».

Pylon Network, una pequeña «startup» tecnológica española que vende licencias de su software para facilitar la gestión de datos y la automatización de procesos en el sector energético, sí se ha adentrado en este terreno, en particular en cómo simplificar estas operaciones, según su consejero delegado Gerard Bel. «La digitalización es clave y nos queremos posicionar en ese aspecto», apunta.

Fuente:https://elperiodicodelaenergia.com/los-nuevos-modelos-de-negocio-en-la-transicion-energetica-empoderan-al-consumidor/