El potencial de Canarias y la simplificación administrativa abren un importante nicho de mercado y de creación de empleo.

Con un crecimiento del 94% en el conjunto de España durante 2019 y unas perspectivas muy favorables pese al lastre de la pandemia, el sector fotovoltaico reivindica su potencial para convertirse en motor de la recuperación económica, especialmente en un territorio como Canarias, donde las horas de sol y la transición hacia un modelo energético con mayor peso de las energías renovables abren un importante nicho de mercado y de creación de empleo.


El Gobierno de Canarias se ha marcado como objetivo que en 2030 el 50% de la electricidad proceda de fuentes renovables y en ese contexto la energía solar fotovoltaica, con 167 megavatios de energía instalada en las islas, se presenta como un sector con amplias posibilidades de desarrollo.
 
La derogación en 2018 del impuesto al sol ha sido el detonante para el despegue de la fotovoltaica y ha permitido un importante repunte en las instalaciones de autoconsumo, con una tecnología cada vez más barata. La reciente decisión del Ejecutivo canario de eliminar la obligatoriedad de licencia de obra para instalar placas solares -es la octava autonomía que lo aprueba- supone una simplificación administrativa que contribuye también a incentivar el autoconsumo.

La energía fotovoltaica, con 167 MW instalados en las islas, tiene amplias posibilidades de desarrollo todavía.

«Sustituir la licencia de obra por una declaración responsable como ha hecho Canarias es un paso importante porque elimina trabas y anima a la gente a poner placas en su casa», señala François Magnée, director de Instella, empresa de ingeniería fotovoltaica que opera en las islas, «la energía solar es además ahora muy competitiva, hace diez años el coste de instalación era alto y por tanto el ahorro era menor, pero ahora mismo te ahorras tres veces lo que inviertes», añade.

El hecho del que el boom de la fotovoltaica vaya con algún retraso en Canarias respecto al Estado, lejos de ser negativo es en opinión de Magnée un factor que mueve al optimismo en la coyuntura actual, en tanto que eleva el potencial del sector para tirar de la economía del archipiélago. «En las islas cada vez hay más conciencia de la necesidad de cambiar los hábitos de consumo energético para ahorrar y contribuir a cuidar el medio ambiente» señala, «y estar unos pasos más atrás, ahora que el sector despunta, indica que hay un camino interesante de oportunidades por delante».

La Unión Española Fotovoltaica (UNEF), asociación que engloba al 85% del sector en España, apunta a oportunidades para la creación de empleo en un amplio abanico de ámbitos laborales que abarca desde ingenieros, comerciales, gestores de proyectos y desarrolladores de negocio hasta instaladores de autoconsumo, operadores y encargados de mantenimiento.

En este sentido, el responsable de Instella destaca la importancia de que entidades especializadas y administraciones públicas promuevan cursos de capacitación. «Buscaba gente para trabajar en obras y de las más de 8.000 visitas que tuvo el anuncio, entre las personas que me contactaron solo tres tenían el curso de trabajo en altura o conocimientos eléctricos, que son cualificaciones no demasiado difíciles de conseguir», señala.

Fuente: https://www.canarias7.es/economia/sector-fotovoltaico-aspira-20210221203048-nt.html