Un estudio realizado por ei energía independiente –compañía del grupo Galp que ofrece soluciones de energía inteligente y autoconsumo solar– para conocer la opinión de la población sobre el modelo energético del futuro, pone de relieve que el 97% ve necesario un replanteamiento de nuestra manera de consumir energía. Y  casi la mitad de los encuestados consideran prioritario que la Administración impulse el desarrollo de fuentes de energía verde.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico anunció hace unas semanas el lanzamiento de tres líneas de ayudas, por un valor de cien millones de euros, para el impulso de las Comunidades Energéticas (CE). Las tres líneas en cuestión (CE-Aprende, CE-Planifica y CE-Implementa) van a subvencionar “todas las fases de creación de una comunidad energética”, desde el principio y hasta el final: desde el embrión (ayudar a personas físicas u organizaciones interesadas en la constitución de una CE a familiarizarse con el concepto e identificar futuros socios o miembros) hasta la financiación del proyecto que defina ese colectivo. Una de las mesas de debate que ha programado hoy el Foro Solar pone el foco precisamente en las comunidades fotovoltaicas.

No son buenos tiempos para el consumo eléctrico ni para las compañías tradicionales. El precio de la luz es desde hace meses protagonista inamovible en las noticias y en la lista de preocupaciones de los españoles. Vamos acumulando récord tras récord en la factura eléctrica (la tarifa se ha triplicado desde 2019), y ni el gobierno ni las grandes compañías eléctricas parecen ser capaces de resolver el gran problema: la dependencia energética. Pero ¿realmente tiene solución? Las voces de los expertos claman cada vez con más fuerza y convencimiento que, en este contexto, la única salvación posible para nuestra factura y nuestra economía está en la apuesta por las energías renovables, en la autoproducción e incluso en la exportación.

En este mundo tan globalizado en numerosas ocasiones obviamos la oportunidad de aprendizaje que supone fijar la mirada fuera de nuestro entorno.  La lucha por frenar el cambio climático y las acciones institucionales, privadas o ciudadanas para conseguir una transición hacia un futuro verde y renovable son una realidad tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Países, ciudades y municipios de todos los continentes promueven y llevan a cabo políticas ejemplarizantes,acordes a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y al Acuerdo de París,  y que pueden servir(nos) de guía y modelo para muchos otros, a mayor o menor distancia, con un grado u otro de desarrollo, o más o menos poblados. La conservación y el mantenimiento del planeta, ese lugar común para habitar todos y todas, es una lucha global y unísona imparable que cada minuto es capaz de remover una conciencia nueva, y por la que cada día se desarrolla una política verde más.

El grupo tecnológico Wärtsilä ha publicado el informe ‘Front-Loading Net Zero‘, en el  establece que los costos de producción de electricidad podrían reducirse hasta en un 50% para 2050 si los países y estados adoptan sistemas 100% renovables más rápido de lo planeado actualmente.