Teruel, Lugo, Cáceres… Son algunas de las provincias españolas asoladas por un mal silencioso: la despoblación. Endesa ha sabido trazar un nuevo camino de color verde esperanza, liderando en ellas un proceso de transformación energética. Territorios bastos y bellos en los que se están construyendo parques eólicos y solares que quieren dejar atrás las centrales de generación que utilizan combustibles fósiles. Una sustitución que no hace sino insuflar aire nuevo en la vida de sus pueblos.

El número de instalaciones de autoconsumo fotovoltaico aumentó un 80 % en 2018 respecto a 2017, hasta un total de 1.153, si bien la potencia instalada sólo lo hizo en un 40 %, hasta 27 megavatios (MW), debido a que la mayor parte de las instalaciones puestas en marcha eran de pequeño tamaño.

Seis de las 17 comunidades autónomas de España generaron en 2018 más de la mitad de su electricidad a partir de fuentes renovables. A destacar Castilla y León, donde la generación renovable superó el 75%. En el conjunto del Estado, la media se situó por encima del 38%, con la eólica como principal protagonista, según los datos que acaba de dar a conocer Red Eléctrica. Las térmicas alimentadas con carbón aportaron el 14,1%, frente a la cuota del 17,1% del año anterior, lo que hizo que las emisiones de CO2 en el sector eléctrico bajaran casi un 14%.

El autoconsumo fotovoltaico no solo es una opción para el sector residencial, para pymes o empresas en general sino también para la industria electrointensiva. Aunque no es la solución a todos sus problemas para reducir los altos costes energéticos, «sí que hay expectativas en la industria de gran consumo energético con el autoconsumo fotovoltaico», explican fuentes de la Asociación de Empresas con Gran consumo de Energía (AEGE), «de hecho las empresas del sector ya están haciendo ofertas a las grandes industrias y se están valorando».

Durante el año pasado, 45 millones de personas estuvieron expuestos a unos niveles de contaminación que superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, según el informe anual de calidad del aire de Ecologistas en Acción. Pese a las abundantes lluvias, el cambio climático y el repunte en la quema de combustibles fósiles mantienen un problema que afecta a la salud de la ciudadanía, pero también a los cultivos, bosques y espacios naturales.