España ocupa la 16ª posición en la clasificación de sostenibilidad energética del Índice Global Energético Trilema de 2019, que se realiza en función de la integración que hagan 125 países con datos mundiales y nacionales en materias de sostenibilidad ambiental, equidad y seguridad del suministro energético que constituyen el Trilema.

La capacidad de las energías renovables en todo el mundo se ha cuatriplicado de 2009 a 2019 con una inversión global próxima a los 2,6 billones de dólares, ha señalado ONU Medioambiente, al destacar el liderazgo de la energía solar.

Lo dice la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), que se define como "asociación sin ánimo de lucro que engloba a profesionales, empresas y personas con inquietudes y conocimientos en el campo de la edificación energéticamente eficiente". Los expertos de la Plataforma advierten de que los "problemas o patologías de las viviendas" pueden desencadenar enfermedades en sus habitantes, como "hipertensión, problemas respiratorios o enfermedades cardiovasculares por temperaturas frías en invierno y un nivel de humedad inadecuado".

La madurez de la tecnología solar fotovoltaica hace que cada vez más explotaciones agrarias utilicen la energía solar para los sistemas de bombeo y riego como la mejor solución de autoconsumo. Su eficiencia es insuperable para bombeos directos a balsas de acumulación, riegos por goteo, aspersión o a pivote en grandes regadíos. Además, para pozos de lenta velocidad de recarga, el bombeo fotovoltaico es mucho más recomendable que el que se alimenta con electricidad de la red o con generadores.  Lo explica Ernesto Macías, director de SolarWatt.

La ausencia de instrumentos atractivos de financiación es el principal obstáculo para llevar a cabo las inversiones en el parque inmobiliario español necesarias para alcanzar los objetivos de eficiencia energética establecidos por la Unión Europea, inversiones que se cifran en más de 40.000 millones para los próximos 10 años. Esta es una de las principales conclusiones del informe presentado en Madrid por Greenward Partners, la primera empresa especializada en la “activación de capital ecológico” en España.