España es uno de los países que más subsidios da a la energía en la UE. Este miércoles la Comisión Europea ha dado a conocer un informe sobre las ayudas al sector energético que ascienden a los 159.000 millones de euros anuales en el ejercicio de 2018.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha sido objeto de burlas a menudo por su mala evaluación del potencial de la energía solar, tanto en los pronósticos sobre su desarrollo como en los de la reducción de costes. Y aunque le ha costado reconocerlo, la AIE ha admitido en la edición del World Energy Outlook 2020 que la energía solar es de bajo costo y ahora es «la electricidad más barata de la historia».

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha incorporado al Código Técnico de la Edificación la exigencia de que el 100% de las plazas de aparcamiento adscritas a los nuevos edificios residenciales o los que sufran una rehabilitación cuenten con una precanalización para la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos.

Los consumidores domésticos españoles se mantienen entre los que más pagan por la electricidad en el conjunto de la Unión Europea durante el primer semestre. Según datos ofrecidos por Eurostat, España se sitúa con la cuarta electricidad más cara, solo por detrás de Dinamarca, Bélgica e Irlanda. Pero realmente, sería la quinta, porque Alemania no ha facilitado sus datos a Eurostat que no registra los precios de la electricidad de Alemania que se sitúan entre los más caros.

Las Islas Canarias poseen unas características especiales en cuanto a energía se refiere. Al no poder estar conectada con la Península Ibérica su sistema eléctrico está basado en energías contaminantes que han dotado la seguridad de suministro necesaria para las islas.