PV-Prosumers4Grid (PVP4Grid) es un proyecto de investigación financiado por la Comisión Europea que agrupa a 12 socios de varios países europeos (entre ellos, la Unión Española Fotovoltaica).  El objetivo principal de esta iniciativa es incrementar la penetración en el mercado y el volumen de negocio de la tecnología fotovoltaica, promoviendo para ello el autoconsumo. Pues bien, en el marco de este proyecto, se ha examinado el entorno administrativo, técnico y económico al que han de enfrentarse los autoconsumidores (a la hora de generar, almacenar y consumir electricidad) en ocho países europeos: Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Italia, Países Bajos y Portugal.

Un nuevo estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT) muestra que, contrariamente a la creencia generalizada en la industria de la energía solar, los nuevos tipos de células y paneles solares no necesariamente tienen que durar de 25 a 30 años para ser económicamente viables en el mercado actual.

Es una estimación de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), que presentó ayer su balance anual 2018 y que ha adelantado sus previsiones 2019. El sector instaló el año pasado 262 megavatios de potencia solar fotovoltaica (FV). 236 de ellos fueron autoconsumos, instalaciones solares que generan electricidad que nunca llega a la red, porque es electricidad que consume su propietario. Autoconsumos en granjas, en naves industriales, edificios de oficinas, viviendas unifamiliares, hoteles, grandes centros comerciales, etcétera, etc. Pues bien, UNEF estima que este año 2019 acabaremos con entre 300 y 400 megavatios de nuevos autoconsumos. Es decir, que el sector está instalando aproximadamente un mega... cada día.

Los precios de los principales mercados eléctricos europeos han aumentado en lo que va de semana respecto a los mismos días de la semana pasada. Según el análisis de AleaSoft, este aumento es debido al incremento del precio de los combustibles, a las preocupaciones surgidas ante la posibilidad de cierre de algunas centrales nucleares francesas y al descenso de la producción renovable en gran parte de los países analizados, excepto en Alemania y Francia donde la eólica subió.

En los últimos cuatro años, desde 2014 a 2018, la capacidad fotovoltaica España apenas creció 523 MW y más del 90% de esas instalaciones fueron para autoconsumo. Pese a una regulación que obstaculizaba su desarrollo con el ‘impuesto al sol, con trámites administrativos demasiado largos o con requisitos técnicos demasiado complejos, casi han sido los únicos paneles solares que se han vendido en nuestro país.