El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) acaba de publicar el «Análisis del estado actual del almacenamiento detrás del contador en España». El documento muestra las diferentes tecnologías de almacenamiento de energía, haciendo especial hincapié en los pros y los contras que presentan las más utilizadas en los sistemas de autoconsumo, o detrás del contador. 

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció ayer el lanzamiento de la Hoja de Ruta en Genera 2021, la gran feria anual de las energías renovables, que se celebra esta semana en Madrid. La Hoja plantea un "despliegue masivo del autoconsumo, eliminar barreras y fomentar su aplicación en todos los sectores productivos”. El Ministerio ha realizado un estudio sobre el potencial fotovoltaico del autoconsumo, "atendiendo a las posibilidades técnicas y socioeconómicas", y sus resultados indican que podría alcanzar los 9.000 MW instalados en 2030. [Amplía la foto].

Las instalaciones de almacenamiento de energía en todo el mundo alcanzarán un acumulado de 358 gigavatios / 1.028 gigavatios-hora para fines de 2030, más de veinte veces más grande que los 17 gigavatios / 34 gigavatios-hora online a finales de 2020, según las últimas previsiones de la empresa de investigación BloombergNEF (BNEF). Este auge en el almacenamiento de energía estacionaria requerirá más de 262.000 millones de dólares de inversión, estima BNEF.

La vigésima sexta conferencia de las partes (Conference of Parties, CoP) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se ha desarrollado en la ciudad escocesa de Glasgow durante las últimas dos semanas, ha arrojado tres resultados clave: (1) Glasgow llama a reducir el uso del carbón (el movimiento ecologista proponía "eliminar" en vez de reducir); (2) llama así mismo a reducir los subsidios a los combustibles fósiles; y (3) establece "revisiones anuales de ambición [en materia de reducción de emisiones] frente al ciclo quinquenal de ambición recogido en el Acuerdo de París". Esta es la lectura que hace el Ministerio para la Transición Ecológica de Glasgow.

España ha firmado hoy el compromiso lanzado en la COP26 la semana pasada para poner fin a la financiación pública internacional del carbón, el petróleo y el gas para finales de 2022. Con su adhesión, el número de firmantes del compromiso llega a los 30 y la media anual de la financiación pública potencial transferida de los combustibles fósiles a la energía limpia pasa a, por lo menos, 23.600 millones de dólares al año.