La energía solar fotovoltaica y la eólica se están volviendo cada vez más baratas y abundantes, tanto que están en camino de sustituir por completo a los combustibles fósiles en todo el mundo en dos décadas, y el marco de tiempo depende principalmente de la política.

La capacidad eólica mundial se duplicará para 2027, impulsada por una carrera por conseguir los subsidios fiscales en EEUU, el crecimiento de los mercados emergentes y un aumento repentino de la energía eólica marina, según el último informe de la consultora MAKE, perteneciente al grupo Wood Mackenzie.

Apenas unos días después de que Google anunciara que había alcanzado su objetivo de energía 100% renovable, su rival tecnológico, el gigante Apple también ha conseguido comprar más energía renovable de la que consume.

A menudo se dice que invertir con un ojo puesto en la sostenibilidad reducirá automáticamente los beneficios, a pesar de que hay una creciente evidencia de que esto ya no es cierto. Y se puede comprobar observando el último ranking de Clean 200, una lista de las 200 compañías más grandes del mundo que cotizan en bolsa y que obtienen importantes ingresos por el negocio de las energías limpias. En un año y medio, hasta septiembre de 2017, las compañías Clean 200 aumentaron sus beneficios totales en un 32,1%, casi el doble del 15,7% respecto al índice de referencia de combustibles fósiles, el Índice Global de Energía S&P 1200.

Los extraordinarios recursos naturales de Canarias -archipiélago afortunado por sus valores solares y eólicos- no están siendo aprovechados. Según el Anuario Energético de Canarias 2016, que acaba de presentar el Gobierno de la región, solo el 1,4% de la energía primaria que usaron las islas ese año (último dato consolidado disponible) salió de fuentes renovables. En lo que se refiere más específicamente a la electricidad, el guarismo también es raquítico: 8,07%, cuando en la península, en 2016, hasta el 40,8% de la electricidad que usamos salió de fuentes renovables. [En la imagen, aero Gamesa de cinco megavatios, en Arinaga, Gran Canaria].