El almacenamiento de energía es un factor clave para la gestión de la producción renovable y la estabilidad del sistema eléctrico ante la penetración masiva de esta producción intermitente. En AleaSoft se ha realizado un análisis del almacenamiento en baterías y con hidrógeno como medios para cumplir con los objetivos europeos de descarbonización del sector de la energía.

En la semana contra la pobreza energética recientemente finalizada hay que destacar que según el estudio Pobreza Energética 2018 , elaborado por la Asociación de Ciencias Ambientales, cerca de seis millones de personas en España tienen dificultad para mantener su vivienda caliente y pagar las facturas de la luz y el gas.
La nueva normativa de autoconsumo, el Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica, acabó con el denominado impuesto al sol y eliminó numerosas trabas administrativas consiguiendo una de las regulaciones que más favorecen el fomento del autoconsumo energético en hogares y pymes. Para muestra un botón. En este año 2019 se ha duplicado la potencia instalada de autoconsumo fotovoltaico en España.

El dato lo hizo público ayer, en la feria de las energías renovables -Genera-, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF). “De estos 459 MW -explican desde UNEF-, estimamos que un 10%  corresponde a instalaciones de autoconsumo aisladas de la red; y un 90%, a proyectos conectados a la red eléctrica". En cuanto al reparto por sectores, la Asociación estima que la mayoría de esta nueva potencia (un 50-60%) se ha instalado en el sector industrial, un 30-40% en el sector comercial y un 10% en el sector residencial.

La producción eléctrica con carbón se hunde en la UE. El año pasado este modo de generación bajó un 24% respecto al año anterior. Los altos precios de los derechos de emisión de CO2 que pagan las térmicas y el despliegue de las fuentes renovables son las principales causas.